Hay victorias que valen mucho más que los puntos que aparecen en el marcador. Triunfos que ayudan a fortalecer la confianza, que confirman el trabajo realizado durante la semana y que permiten a un equipo recordar todo lo que puede conseguir cuando sus jugadores reman en la misma dirección. El PersonalHome Adesavi vivió una de esos partidos en El Sequet, donde superó con contundencia al C.B. Estudiantes Cartagena por 88-54 en su primer compromiso oficial de la temporada ante su afición.
El conjunto sanvicentero afrontaba el encuentro con ganas de ofrecer una alegría a los suyos después de la derrota sufrida en la primera jornada frente al Velabasket Sueca. Enfrente esperaba un rival de calidad, con experiencia en la categoría y que llegaba a San Vicente tras comenzar el campeonato con una victoria ante el Dénia Bàsquet. El desafío era importante, pero el Adesavi respondió desde el primer minuto con una propuesta clara: intensidad defensiva, presión sobre el rival y velocidad para transformar cada recuperación en una oportunidad de contraataque.
Iván Ferrando valoraba especialmente la importancia de comenzar ganando en casa ante un adversario de estas características. «Era un partido verdaderamente importante, porque nos estrenamos en casa frente a un rival muy veterano también en la categoría, con gente muy hecha a esto», explicaba el técnico.
Y sus jugadores entendieron perfectamente el mensaje.
Un comienzo que marcó el camino
El Adesavi salió decidido a tomar la iniciativa. La intensidad defensiva permitió a los locales dificultar la circulación del balón del Cartagena, cerrar espacios y reducir las opciones de lanzamiento cómodo. El trabajo colectivo comenzó a dar sus frutos y el equipo encontró en las transiciones rápidas una de sus mejores armas ofensivas.
El primer cuarto terminó con un marcador de 20-14, pero las sensaciones de los sanvicenteros ya anticipaban que el equipo había dado un paso adelante. La presión, las ayudas defensivas y la lucha por el rebote permitieron al Adesavi encontrar mejores situaciones de ataque y comenzar a inclinar el encuentro a su favor.
El segundo periodo confirmó esa evolución. Los locales mantuvieron el ritmo, compartieron responsabilidades y fueron ampliando diferencias hasta llegar al descanso con un marcador favorable de 44-26. Dieciocho puntos de ventaja que reflejaban el dominio de un equipo que había sabido imponer sus condiciones ante un rival que no encontraba respuestas suficientes para frenar su intensidad.
Ferrando destacaba precisamente la importancia de aprender de los errores de la primera jornada. «A partir de ahí hemos aprendido lo que nos hizo daño la semana pasada, el tema del rebote. Y con el rebote y las rotaciones defensivas hemos podido correr, que es lo que nos gusta», señalaba.
La presión y el compromiso de todos
El dominio sanvicentero continuó tras el paso por vestuarios. El equipo mantuvo la concentración y siguió trabajando desde la defensa, evitando que el Cartagena encontrara continuidad en su juego. El tercer y el último cuarto confirmaron la superioridad local, con parciales de 24-18 y 20-10, respectivamente, hasta establecer el definitivo 88-54.
Más allá de la diferencia en el marcador, uno de los aspectos más destacados fue la respuesta de todo el bloque. El Adesavi supo compensar las dificultades que surgieron durante el encuentro y demostró que el compromiso colectivo puede convertirse en una ventaja decisiva.
El propio Ferrando reconocía que el equipo no cuenta con demasiados efectivos para dominar el rebote, pero ponía en valor el esfuerzo de sus jugadores y su capacidad para ayudarse mutuamente. La polivalencia, el trabajo de los exteriores y la implicación en defensa permitieron compensar las dificultades y mantener el nivel competitivo. «Un poquito de polivalencia y el esfuerzo de todo el equipo, exteriores también en rebote defensivo y defensa, lo ha suplido», explicaba el técnico.
Talento individual al servicio del equipo
La actuación colectiva tuvo también destacados nombres propios. Samuel Gálvez firmó una actuación sobresaliente, con 18 puntos, cuatro rebotes y ocho asistencias, para alcanzar los 27 créditos de valoración. Madinyh aportó 17 puntos y 12 rebotes, mientras que Aldo Serneguet sumó 14 puntos, dos rebotes y cuatro asistencias. R. Martínez completó otra actuación destacada con 11 puntos, cinco rebotes y cuatro asistencias.
Ferrando también puso en valor la incorporación progresiva de jugadores al primer equipo, tras el debut de Jordi Gil (Junior). «Cada minuto sobre la pista supone un aprendizaje y una recompensa al trabajo diario, tanto para quienes dan ese paso como para sus compañeros».
El próximo desafío llegará el domingo 18 de octubre, a las 12:00 horas, nuevamente en el Pabellón Municipal El Sequet, frente al C.B. Ifach Calpe, uno de los equipos más anotadores del campeonato. Una nueva prueba para seguir creciendo, mantener la intensidad y demostrar que lo vivido ante el Cartagena puede ser el comienzo de una dinámica positiva.