Este domingo a las 18:00 horas, el fútbol español volverá a mirar hacia uno de sus enfrentamientos con más solera, un clásico del balompié nacional. El Estadio Enrique Roca de Murcia será el escenario de un nuevo capítulo del histórico duelo entre el Real Murcia y el Hércules CF, correspondiente a la jornada 19 del Grupo 2 de Primera Federación.
Más allá de la clasificación, el encuentro reúne todos los ingredientes de un gran partido: dos clubes centenarios, ciudades con profunda tradición futbolística y dos aficiones acostumbradas a empujar a los suyos incluso en los momentos más difíciles. Un choque que trasciende la categoría y conecta directamente con la memoria colectiva del fútbol nacional, propio de un clásico que nunca pierde vigencia.
El Hércules llega a la cita tras la dura derrota sufrida la pasada jornada ante el CE Sabadell en el estadio Rico Pérez (1-5). Un encuentro condicionado por la expulsión de Nacho Monsalve, que obligó a los alicantinos a competir durante más de una hora en inferioridad numérica. A ello se sumó un arbitraje muy protestado por la entidad blanquiazul, que posteriormente presentó una queja formal ante la Federación al considerar que varias decisiones recientes les han perjudicado de forma reiterada.
Como consecuencia de los incidentes ocurridos en ese partido, el Comité de Competición ha sancionado al Hércules con el cierre del Fondo Norte en su próximo encuentro como local, además de una multa económica de 6.000 euros y el apercibimiento de cierre total del estadio en caso de reincidencia.
Pese al contexto adverso, el mensaje del técnico herculano, Beto Company, es firme y ambicioso. El entrenador dejó claro que el equipo viajará a Murcia con la intención de competir de tú a tú y pelear por los tres puntos: “Esperamos que nuestro equipo tenga la personalidad y la identidad que le hemos integrado desde nuestra llegada: ser presionantes, combinativos, valientes con el balón y arriesgar cuando sea necesario. El objetivo no es otro que sumar los tres puntos”.
Enfrente estará un Real Murcia que ocupa actualmente la cuarta posición de la tabla con 29 puntos y que ha sumado dos victorias en los últimos cinco encuentros, la más reciente en su visita al Atlético Sanluqueño (0-2). Un rival sólido, con oficio y respaldado por una de las aficiones más fieles del país: “Es un partidazo, un partido bonito del fútbol español, no solo para nosotros. Somos dos clubes históricos, de ciudades importantes, con aficiones de gran nivel tanto en número como en calidad”, señalaba Company en la previa de este clásico regional.
El Hércules buscará ser fiel a su propuesta: asumir el protagonismo, dominar la posesión y mantener al Real Murcia lejos de la portería defendida por Carlos Abad. Una identidad reconocible que el técnico resumió con claridad: “Somos un equipo que quiere la victoria, que va a buscar al rival y que no tiene prejuicios. O nos protegemos y esperamos a ver qué pasa, o vamos a por los partidos, y nosotros somos de los segundos”.
En el apartado de bajas, Nacho Monsalve cumplirá sanción, pero el cuerpo técnico recupera a dos piezas importantes: el capitán Nico Espinosa y Roger Colomina, ya completamente recuperado de su lesión en el hombro. Además, Mehdi Puch ha sido inscrito y podría debutar en Murcia. Sobre el centrocampista, Company destacó su versatilidad y energía: “Es un jugador dinámico, capaz de ocupar roles similares al 8 y al 10. Es agresivo, recuperador de balones y muy completo. Tiene nivel para ser titular”.
Uno de los grandes protagonistas del encuentro volverá a estar en la grada. Cerca de 4.000 aficionados del Hércules acompañarán al equipo en el Enrique Roca, protagonizando un desplazamiento masivo que recuerda a las grandes tardes de antaño y que refuerza el carácter especial de este clásico. “Nos genera muchísima ilusión. Estoy contando las horas para ver el fondo del Enrique Roca lleno de herculanos; se me pone la piel de gallina”, confesó el técnico.
No es un partido más. Así lo resume Company con una frase que define la magnitud del choque: “Estoy absolutamente convencido de que un Real Murcia – Hércules es un partido grande del fútbol español”.
Este domingo no solo se enfrentan dos equipos: se cruzan décadas de historia, sentimiento y orgullo. El Hércules competirá, la afición responderá y juntos buscarán una victoria que puede marcar el rumbo de la temporada. Porque cuando el escudo pesa, el equipo nunca camina solo.
