El Balonmano Servigroup Benidorm volvió a tropezar cuando lo tenía todo de cara. Los de Benidorm empataron este sábado ante el Balonmano Alcobendas (31-31) en el Palau d’Esports en un partido que deja una sensación difícil de digerir, sobre todo por cómo se escapó en los últimos minutos.
Los de Benidorm llegaban a este choque con ganas de brindar una victoria a los suyos, tras la derrota en su último partido como local ante Cajasol Sevilla (27-28).
El choque arrancó con más dudas de las esperadas en el lado local. El Benidorm no terminaba de encontrarse cómodo y el Alcobendas, pese a su condición de colista y ya descendido, aprovechó para mandar por momentos en el marcador. Aun así, los locales fueron asentándose poco a poco hasta darle la vuelta al partido y marcharse al descanso con un 17-14 que cambiaba el escenario.
Tras la reanudación, el guion parecía claro. El Benidorm jugaba con más control, encontraba soluciones en ataque y lograba abrir una brecha que, con el paso de los minutos, parecía definitiva. A falta de cinco minutos, el 31-26 en el marcador invitaba a pensar en un final tranquilo.
Pero nada más lejos de la realidad. El equipo se atascó en ataque en el peor momento posible y el Alcobendas, sin nada que perder, empezó a crecer. Gol a gol, los madrileños fueron recortando distancias hasta completar un parcial de 0-5 que silenció el pabellón y dejó el 31-31 definitivo.
No es la primera vez que le ocurre algo así al Benidorm esta temporada. Cuando el partido entra en su tramo decisivo, al equipo le está costando cerrar encuentros que tiene bien encaminados, y eso se está traduciendo en puntos que se escapan.
Con solo un partido más por jugar en casa, los benidormenses tendrán que reaccionar si quieren despedirse de su afición con una alegría y, sobre todo, cambiar una dinámica que ya empieza a pesar demasiado.
