Balonmano Servigroup Benidorm logró este sábado una victoria de enorme valor deportivo y anímico tras imponerse por 24-32 al filial del FC Barcelona en la Ciutat Esportiva Joan Gamper, en un encuentro decisivo para mantener vivas sus aspiraciones de pelear por el ascenso a la Liga Asobal. El conjunto dirigido por Alejandro Cutanda afrontaba la cita bajo máxima presión después de las recientes derrotas frente a Soria e Ibiza, resultados que habían complicado seriamente su situación en la clasificación.
El duelo comenzó con dudas para el equipo benidormense. El Barça Atlètic, fiel a su estilo intenso y dinámico, salió con gran energía desde el primer minuto, obligando a los visitantes a resistir un inicio complicado. Sin embargo, lejos de venirse abajo, el Servigroup Benidorm supo recomponerse rápidamente y superar esos momentos de inseguridad que en otros partidos habían condicionado su rendimiento durante la temporada.
Tras igualar el marcador en el minuto diez (4-4), los alicantinos comenzaron a imponer su ritmo de juego. La mejora defensiva y una mayor eficacia ofensiva permitieron a los de Cutanda adueñarse progresivamente del encuentro. Con un juego más sólido y controlado, lograron abrir brecha antes del descanso, al que se marcharon con un esperanzador 10-14 que reflejaba el cambio de dinámica sobre la pista.
La segunda mitad confirmó las buenas sensaciones visitantes y dejó probablemente los mejores 30 minutos del Servigroup Benidorm en lo que va de curso. El equipo mostró una defensa firme, solidaria y bien organizada, acompañada de un ataque contundente que castigó cada error del conjunto azulgrana. La ventaja fue creciendo con el paso de los minutos ante un rival que no encontró respuestas para frenar el dominio visitante.
Sin conceder opciones a la reacción local, el Benidorm cerró el encuentro con un contundente 24-32 que supone mucho más que dos puntos. La victoria llega en un momento clave de la temporada y puede marcar un punto de inflexión para el equipo, que afronta las nueve jornadas restantes de la fase regular con la obligación de minimizar errores si quiere seguir aspirando al ascenso.
El triunfo, además de reforzar la confianza del grupo, devuelve al conjunto benidormense a la senda competitiva justo cuando la liga entra en su tramo decisivo, donde cada partido adquiere carácter de final.
