El Balonmano Servigroup Benidorm sufrió una dolorosa derrota en su visita a la capital provincial tras caer por 29-23 ante el Agustinos de Alicante en un intenso derbi que puede marcar el rumbo del tramo final de la temporada. El equipo dirigido por Alejandro Cutanda, que llegaba al encuentro consciente de la importancia del duelo, no pudo mantener el ritmo del conjunto local durante todo el partido y terminó pagando caros sus propios errores en los minutos decisivos.
Con solo ocho jornadas por disputarse en la competición, el tropiezo obliga ahora al Servigroup Benidorm a afrontar el cierre del campeonato prácticamente sin margen de fallo si quiere mantener vivas sus aspiraciones de ascenso.
El encuentro comenzó con un ritmo alto y con ambos equipos conscientes de la importancia de los puntos en juego. Durante los primeros compases de la primera mitad, el conjunto benidormense logró plantar cara a la intensidad del Agustinos, mostrando solidez defensiva y eficacia en ataque. De hecho, mediado el primer periodo, los visitantes llegaron a disfrutar de una prometedora ventaja de tres goles que parecía poner el partido de cara.
Sin embargo, el equipo alicantino reaccionó rápidamente empujado por su afición, que llenó el pabellón y no dejó de animar a los suyos en ningún momento. Poco a poco, el Agustinos fue recortando distancias hasta darle la vuelta al marcador antes del descanso, dejando claro que no iba a permitir sorpresas en un duelo clave para sus propias aspiraciones de playoff.
Tras el paso por vestuarios, el choque se mantuvo equilibrado durante buena parte de la segunda mitad. El Servigroup Benidorm trató de mantenerse en partido pese a las dificultades físicas que arrastra la plantilla, marcada por varias bajas importantes y por las molestias de algunos jugadores que acumulan muchos minutos a lo largo de la temporada.
No obstante, cuando el partido entró en sus diez minutos finales, el empuje del Agustinos y un nuevo bajón del conjunto visitante resultaron decisivos. Los errores e imprecisiones en ataque, que ya han penalizado al equipo en otros encuentros esta campaña, volvieron a aparecer en el peor momento y permitieron a los locales abrir una brecha definitiva en el marcador.
El 29-23 final deja al Servigroup Benidorm en una situación delicada en la clasificación y obliga a los de Alejandro Cutanda a afrontar los ocho partidos restantes como auténticas finales si quieren seguir soñando con el ascenso. Ahora, el equipo deberá reaccionar con rapidez y encontrar la regularidad que se le ha escapado en varios momentos de la temporada para no quedarse fuera de la pelea en el tramo decisivo del campeonato.
