El equipo de balonmano inclusivo Horneo Hispanitas Inquietos protagonizó este lunes una emotiva y significativa jornada para conmemorar el Día Mundial del Bienestar Mental en la Adolescencia. La actividad se desarrolló junto a los estudiantes de Formación Profesional del Colegio San José Salesianos de Elche, en un encuentro donde el deporte y la música se convirtieron en las principales herramientas para reivindicar la importancia de la salud mental entre los más jóvenes.
La iniciativa, celebrada el lunes 2 de marzo, reunió a jugadores y estudiantes en una jornada de convivencia marcada por el compañerismo, la inclusión y el compromiso social. A través del balonmano, ambas partes compartieron dinámicas deportivas que pusieron en valor la capacidad del deporte para fomentar la autoestima, la integración y el trabajo en equipo, aspectos fundamentales en una etapa tan sensible como la adolescencia.
La celebración también contó con la participación de la batukada “La ciudad de los colores”, un proyecto musical en el que colaboran varios integrantes del equipo inclusivo. La música aportó ritmo, energía y un ambiente festivo a una jornada que quiso lanzar un mensaje claro: el bienestar mental es una prioridad y debe abordarse desde todos los ámbitos de la sociedad.
Uno de los momentos más destacados fue la lectura conjunta de un manifiesto por parte de los estudiantes y los jugadores del Hispanitas Inquietos. En él, se hizo un llamamiento a los adolescentes para que se sientan seguros dentro de la sociedad, mantengan la ilusión por el futuro y se conviertan en agentes activos en la construcción de un mundo mejor. El texto subrayó la necesidad de generar entornos de apoyo, comprensión y respeto, donde cada joven pueda desarrollarse plenamente.
El compromiso social del club también estuvo presente el domingo en el partido del primer equipo, donde se rindió un sentido homenaje al Obras del Puerto con motivo del 55 aniversario de su ascenso a la máxima categoría del balonmano nacional. El reconocimiento sirvió para poner en valor la historia y la trayectoria de una entidad emblemática, reforzando así el vínculo entre pasado, presente y futuro del balonmano.
De este modo, el club vivió un fin de semana cargado de simbolismo, donde la memoria deportiva y la apuesta por el bienestar emocional de los jóvenes se dieron la mano bajo un mismo mensaje: el deporte es mucho más que competición, es una herramienta de transformación social.
