El Pitiu Rochel dictará este viernes mucho más que dos puntos. El HORNEO BM Alicante recibe al Caserío Ciudad Real en la jornada 26 de la LIGA NEXUS ENERGÍA ASOBAL, en un duelo exigente para medir el momento de ambos equipos. El encuentro se disputará a las 20:00 horas.
Los de Roi Sánchez llegan tras caer en la última jornada ante IRUDEK Bidasoa Irún (38-35), en un partido en el que tuvieron acierto en ataque, pero atrás concedieron demasiado. El técnico fue claro tras el encuentro: “No defendimos nada”, una autocrítica que señala uno de los aspectos a corregir.
Pese a esa derrota, el equipo ha ido construyendo una identidad reconocible durante la temporada. “La gente ya habla de nosotros en unos términos que nos hacen reconocibles”, valoró el técnico, satisfecho con la evolución del grupo.
El conjunto alicantino ha sumado dos victorias en sus últimos cinco encuentros, ambas en casa, donde ha ofrecido su mejor versión. El Pitiu Rochel ha sido escenario de triunfos ante Villa de Aranda (33-31) y Granollers (31-28), además de un empate, reforzando su fortaleza como local.
Enfrente estará un Caserío Ciudad Real asentado en la zona media de la tabla. Los manchegos son octavos con 22 puntos, mientras que el HORNEO BM Alicante ocupa la décima posición, en una clasificación ajustada donde cada jornada puede provocar cambios.
El conjunto visitante llega tras dos derrotas consecutivas y con un rendimiento irregular lejos del Quijote Arena, donde solo ha sumado una victoria en sus últimas cinco salidas.
Roi Sánchez avisó del potencial del rival, destacando su juego directo, la importancia del pivote y la intensidad defensiva que propone. Un equipo, además, con el que comparte trayectoria reciente, ya que ambos son recién ascendidos.
En esa línea, James Parker también subrayó la igualdad del enfrentamiento, en un duelo entre dos equipos que compiten con objetivos similares en su primera temporada en la categoría.
El precedente de la primera vuelta dejó uno de los peores recuerdos de la temporada para los alicantinos, que cayeron con claridad (33-23) en el que fue, en palabras del técnico, su peor partido hasta la fecha.
El balance histórico favorece al Caserío Ciudad Real (6-1), aunque el HORNEO BM Alicante ya sabe lo que es imponerse en el Pitiu Rochel, donde logró su única victoria la pasada temporada (30-29).
Más allá de los antecedentes, el partido supone una oportunidad para que los alicantinos sigan dando pasos hacia la consolidación en la categoría. Una victoria permitiría asentarse en la zona media, mientras que una derrota frenaría esa progresión en este tramo del curso.
“Todo lo que sea jugar en casa es una fiesta”, señaló Roi Sánchez en la previa. Este viernes, además, será una prueba real para medir hasta dónde está este equipo.
