La jornada 4 de la Liga Autonómica trae consigo un enfrentamiento apasionante para nuestro Juvenil, que viajará hasta Valencia para medirse con la Alboraya en un choque que promete ser exigente y, al mismo tiempo, vital de cara a seguir escalando posiciones en la clasificación. El equipo llega con la moral en alza tras su reciente triunfo por 3-2 ante el Valencia, un partido en el que los chicos demostraron carácter, compromiso y un alto nivel competitivo frente a un rival de gran exigencia.
Gracias a esa victoria, el conjunto juvenil se sitúa en la octava posición con 4 puntos, apenas dos menos que la propia Alboraya, que marcha sexta con 6 unidades. Este dato convierte el próximo duelo en una oportunidad de oro para reducir diferencias y acercarse a los puestos altos de la tabla, un objetivo realista si se mantiene la dinámica positiva mostrada en las últimas semanas.
El cuerpo técnico ha destacado el gran trabajo del grupo, especialmente en el plano táctico. Este año el equipo ha apostado por un sistema de juego sólido, equilibrado y con variantes ofensivas que permiten generar ocasiones y competir de tú a tú contra cualquier adversario. A ello se suma el esfuerzo y la unión de una plantilla comprometida, que ha sabido adaptarse a las exigencias de la competición y que encara cada encuentro con la ambición de crecer partido a partido.
El choque frente a la Alboraya no será sencillo: se trata de un rival directo, fuerte en casa y con jugadores de calidad. Sin embargo, la confianza que otorga el último resultado y el trabajo realizado durante la semana invitan al optimismo. El Juvenil afronta el reto con ilusión, sabiendo que una victoria no solo significaría sumar tres puntos importantes, sino también dar un paso firme en su camino hacia objetivos mayores.
