El Jove Español Juvenil A visitó este sábado la Ciudad Deportiva Andrés Iniesta para enfrentarse al Albacete Balompié, en la tercera jornada del grupo G de la División de Honor Juvenil. Una prueba de fuego ante un rival que llegaba lanzado tras dos victorias consecutivas.
El conjunto de San Vicente llegaba con la necesidad de puntuar tras un arranque irregular: un meritorio empate en Villarreal (1-1) y una dolorosa derrota contra el Murcia Promises en el tiempo de descuento (0-1). La victoria se antojaba imprescindible para tomar aire en la clasificación.
Por su parte, el Albacete se presentaba líder, con pleno de victorias: 2-1 frente al Castellón y 0-2 en Talavera. Un rival que confirmaba su fortaleza desde el inicio.
Sufrimiento inicial y respuesta sólida
El partido comenzó cuesta arriba para los visitantes. En los primeros quince minutos, el Albacete generó tres ocasiones claras que obligaron al portero Iyan a lucirse con intervenciones de mucho mérito. El Jove, bien plantado pero con desconexiones puntuales, se jugaba demasiado al filo del error.
Superado ese tramo inicial, los de San Vicente fueron creciendo. Se asentaron en defensa, salieron con más claridad al ataque y equilibraron el encuentro. El primer tiempo fue intenso, con ocasiones en ambas áreas, pero sin acierto en la definición. El descanso llegó con el 0-0 intacto y la sensación de que el partido podía caer de cualquier lado.
El mazazo final
Tras la reanudación, la igualdad se mantuvo. Ninguno de los dos equipos lograba imponerse con claridad, y el empate parecía el destino inevitable del choque. Pero en el minuto 80 llegó el golpe que cambió todo: el lateral albacetense David Jérez encontró portería y puso el 1-0 definitivo.
El tanto dejó tocado al Jove, que, aun con fuerzas justas, trató de reaccionar en busca del empate. No fue posible. Como ya ocurriera ante el Murcia Promises, los últimos minutos volvieron a ser crueles con el equipo sanvicentero.
Orgullo y frustración
El Jove volvió a quedarse sin premio pese a competir de tú a tú contra un rival exigente. La falta de acierto de cara a gol continúa siendo la gran asignatura pendiente de este inicio de temporada. Aun así, el equipo no negocia la entrega, la solidez defensiva y el sacrificio colectivo.
El vestuario quedó dolido tras el desenlace. El portero Iyan resumió el sentir del grupo: “Nos vamos jodidos. Se nos ha vuelto a escapar un partido que podíamos haber resuelto antes por las ocasiones creadas. Tenemos que mejorar la definición de cara a portería. En esta categoría, si no marcas cuando tienes la oportunidad, lo acabas pagando. No podemos permitir que nos creen ocasiones y no aprovechar las nuestras”.
Pese a la frustración, el guardameta confía en el equipo: “Tenemos que empezar a convertir las ocasiones para sumar puntos. Estamos fuertes anímicamente y vamos a darle la vuelta a esta situación”.
Próxima cita
El Jove buscará su primera victoria el próximo fin de semana en casa, en el estadio Ramón Asensi Juan, frente al C.D. Castellón.
