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El Hércules toca fondo ante el Eldense (2-0)

Derrota dolorosa, protesta masiva de la afición y destitución inmediata de Rubén Torrecilla tras una pésima imagen pese a jugar casi una hora con uno más

Este domingo, el Hércules de Alicante vivió una de las noches más duras de los últimos años en el Nuevo Pepico Amat. Más de 800 herculanos desplazados hasta Elda fueron testigos de una derrota contundente y preocupante ante un Eldense que dominó de principio a fin y que se impuso por un claro 2-0, un marcador que incluso se quedó corto. La mala imagen ofrecida por los blanquiazules, que jugaron en superioridad numérica durante casi una hora, terminó desencadenando la destitución inmediata de Rubén Torrecilla, anunciada por el club al término del partido.

 

El encuentro, correspondiente a la jornada 12 de Primera Federación – Grupo 2, comenzaba con dos equipos en dinámicas opuestas. El Eldense, revitalizado tras el cambio en su banquillo, llegaba en clara línea ascendente. El Hércules, tras puntuar en Antequera y vencer en casa, buscaba por fin romper su maldición a domicilio, una losa que arrastra desde la temporada pasada y que continúa agravándose jornada tras jornada.

 

Sin embargo, desde el inicio quedó claro que el partido iba a tener un único dueño. El Eldense impuso su ritmo, su intensidad y su idea de juego. El Hércules, por el contrario, fue un equipo frágil, desordenado e incapaz de competir, sufriendo errores constantes en la salida de balón y sin capacidad para encadenar dos pases seguidos.

 

El 1-0 llegó pronto, tras una pérdida de Rentero que dejó a Dioni, taras un  pase a la espalda de los defensas herculanos,  solo ante Carlos Abad. El gol, lejos de despertar al Hércules, confirmó las sensaciones: el equipo no encontraba forma de sostenerse en el partido.

 

En el minuto 42, la expulsión de Álex Serra dejaba al Eldense con diez. Antes, la grave lesión de Jaime Vallejo había obligado al cuadro local a recomponerse. Era el momento para que el Hércules diera un paso adelante.

 

Pero no ocurrió. Ni siquiera con un jugador más durante casi una hora fue capaz el equipo alicantino de generar peligro real ni transmitir sensación alguna de remontada. En muchos tramos del choque, parecía el Eldense el equipo que actuaba con superioridad, llegando con más claridad, más convicción y más energía.

 

El segundo gol, obra de Clemente en el 61 tras una jugada trenzada entre Dioni y Bustillo, certificó el desastre y abrió un nuevo capítulo: el estallido de la afición herculana.

 

Los más de 800 herculanos desplazados al Pepico Amat protagonizaron uno de los momentos más contundentes de la temporada. Desde el 2-0 y hasta el pitido final, los cánticos fueron continuos y claros: “Torrecilla dimisión” “Ortiz vete ya”.

 

El hartazgo, acumulado por años de frustración y la sensación de deriva deportiva, se hizo más evidente que nunca. Mientras, la afición del Eldense acompañaba los pases de su equipo con olés.

 

El Hércules terminó el partido con la peor imagen del curso y con la certeza de haber tocado fondo… de nuevo, lejos del Rico Pérez, donde el equipo ha mostrado una cara completamente distinta. La fragilidad a domicilio sigue siendo un problema crónico.

 

Destitución inmediata de Rubén Torrecilla

 

Nada más concluir el encuentro, los dirigentes herculanos comunicaron al entrenador su cese en el mismo estadio. Posteriormente, el club lo hizo oficial mediante un comunicado a las 21:00 horas.

 

Torrecilla, que calificó de “vergonzosa” la imagen del equipo en la rueda de prensa posterior, se despide tras una etapa breve y marcada por la irregularidad.

 

Un deseo final

 

Más allá del fútbol y de los resultados, desde estas líneas Deporte Alicante quiere transmitir a Rubén Torrecilla un sincero mensaje de respeto y agradecimiento por el trato siempre profesional, amable y cercano que ha mantenido con los periodistas durante su etapa en Alicante.

Se le desea mucha suerte en su futuro personal y profesional, con el deseo de que encuentre nuevos proyectos donde pueda desarrollar su trabajo con éxito.