El Hércules de Alicante recibe este viernes, a las 21:15 h, al Cartagena en el Estadio José Rico Pérez. Una auténtica final para los alicantinos, que ya no pueden permitirse más tropiezos si no quieren meterse en serios problemas. Partido correspondiente a la jornada 22 de Primera Federación – Grupo 2.
Ambos conjuntos llegan a este encuentro en una dinámica complicada. Al principio de la temporada, cualquier espectador, al ver la composición de los grupos, habría pensado que estos dos conjuntos históricos estarían en lo alto de la clasificación.
Sin embargo, la realidad es completamente diferente. Los dos equipos cuentan con los mismos puntos (28) y ocupan la décima y la undécima posición. Se encuentran a cuatro puntos de los puestos de promoción de ascenso, que marca el Algeciras (32 puntos), pero tan solo a dos del descenso, que marca el Torremolinos.
En el partido de ida, los herculanos acabaron perdiendo en el Estadio de Cartagonova, en un duelo donde un gol de De Blasis en el minuto 89, acababa dando la victoria al conjunto local (2-1).
Los blanquiazules se encuentran prácticamente en el mismo punto de partida que cuando llegó Beto Company, tras la destitución de Rubén Torrecilla. Desde la llegada del exentrenador del Andorra, los herculanos únicamente han sufrido una derrota en casa, frente al Sabadell (1-5).
La realidad es que el mes de enero ha pasado factura al Hércules, que todavía no conoce la victoria en este 2026. Ha sumado una derrota y tres empates, el último de ellos en el descuento en casa del Tarazona, con un gol de Fran Sol de penalti.
Si el equipo quiere seguir en la lucha por entrar en los puestos de playoff, debe ganar este tipo de partidos, aunque Beto es consciente de la dificultad del rival:
“Es un rival complejo, arrancó la temporada en una gran dinámica y el hecho de tener un entrenador interino genera un poco de inquietud. Estamos en el Rico Pérez y queremos quitarnos la espina del último partido en casa”.
Y es que el Cartagena ha comunicado esta semana que Javi Rey dejaba de ser el entrenador del equipo cartagenero. Raúl Guillén será el encargado de sentarse en el banquillo del Rico Pérez este viernes de forma interina.
Es un partido importante, ya que una victoria permitiría dejar atrás a un rival directo, como ha señalado el propio Beto:
“No sé si es un partido más importante o menos, lo que está claro es que cuando juegas contra un rival que busca lo mismo que tú, si ganas te aseguras de que ellos no sumen”.
El técnico ha confirmado que seguirá apostando por un Hércules con control del balón y vocación ofensiva mientras él se encuentre en el banquillo. En Tarazona, el viento dificultó mucho el juego combinativo del equipo, que volvió por momentos a un fútbol más directo, similar al que se veía con Torrecilla, pero sin generar peligro.
La gran novedad del mes de enero es Mehdi Puch. El jugador franco-argelino ha demostrado con creces ser uno de los futbolistas más destacados de la categoría y, desde su llegada, ha sido el jugador más determinante sobre el césped.
En cuanto a los fichajes, el técnico se muestra satisfecho:
“Nuestro mercado, a día de hoy, es excelente. Hemos traído a tres futbolistas con trayectoria y rendimiento inmediato. Eran nuestros objetivos principales”.
En las últimas semanas se ha hablado de la posible llegada de un jugador de ataque, y suena con fuerza el nombre de Alberto Toril. Beto ha querido defender la continuidad de Slavy:
“La posible llegada de un refuerzo no tiene que llevar consigo la salida de Slavy. Que Slavy pueda salir o no va a depender de esta última parte del mercado”.
El Hércules necesitará firmar un gran encuentro si quiere seguir ilusionando a una afición que nunca ha dejado de creer en este proyecto. Llegará el ascenso o no, pero el Hércules siempre será importante para ellos.
