El Hércules CF sigue sin levantar cabeza. Los alicantinos dejan escapar dos puntos muy importantes para sus aspiraciones de ascenso a la Liga Hypermotion. El Hércules vuelve a empatar frente al Juventud Torremolinos CF en el tiempo de descuento, en el partido correspondiente a la jornada 25 de Primera Federación (Grupo 2).
Los de Beto Company afrontaban este duelo con especial importancia tras la derrota ante el Antequera (0-1). Cada partido que pasa, cada tropiezo, aleja a los alicantinos de las posibilidades de ascender. Cada semana es una final.
El equipo sigue manteniendo la pelota, pero los errores en ambas áreas continúan siendo determinantes. Beto introdujo tres novedades en el once titular: Mangada, Fran Sol y Ben Hamed. Un once condicionado por las bajas.
Los blanquiazules buscaron que la verticalidad fuera el factor principal del encuentro. El estado del terreno de juego dificultaba el juego combinativo. El ritmo alto y directo permitió generar ocasiones, pero ni Andy ni Fran Sol estuvieron acertados de cara a puerta.
Blazic estuvo muy seguro bajo palos, realizando intervenciones de mérito para evitar el gol local. El Juventud Torremolinos apretaba. Sin embargo, en el minuto 35, tras una falta lateral ejecutada por Andy, Ropero remataba de cabeza para anotar el 0-1.
Lejos de venirse abajo tras el golpe, el Juventud Torremolinos reaccionó. Como viene ocurriendo durante toda la temporada, el Hércules volvió a mostrar desconexiones tras adelantarse en el marcador. Pito Camacho tuvo la ocasión de igualar el encuentro si no llega a ser por una gran parada de Blazic. El partido se marchó al descanso con ventaja herculana (0-1).
La segunda mitad fue el reflejo de los últimos partidos del conjunto alicantino. Malos arranques tras el paso por vestuarios y desconexiones impropias de un equipo que quiere ascender. Todo ello, sumado a una mayor intensidad de los locales, provocó el empate en el 46. Pito Camacho se aprovechaba de la falta de contundencia defensiva para firmar el 1-1.
Blazic tuvo que volver a intervenir para evitar la remontada. El Hércules recuperó el pulso del partido y, en su primera llegada clara tras el descanso, un centro-chut de Samu Vázquez tocaba en Dani Fernández y terminaba en el fondo de la red para devolver la ventaja a los alicantinos.
El encuentro parecía controlado. Pero empezaron a suceder situaciones que lo complicaron. Primero, la lesión de Unai Ropero. Después, los cambios. Mientras el Torremolinos introducía piernas frescas y más intensidad, el Hércules, escaso de efectivos, perdía presencia ofensiva.
Beto movió el banquillo antes del descuento dando entrada a Bolo, Guti y Retu. El técnico apostó por una defensa de cinco para cerrar el partido cuando el equipo mejor estaba. La decisión terminó pasando factura.
La ausencia de una referencia ofensiva dificultó la salida de balón y permitió que el rival empujara. El añadido, de diez minutos, se hizo eterno. En ese tramo, Nacho Monsalve cometía un penalti sobre Isaac González. El lanzamiento se estrelló en el palo y el balón quedó suelto tras pasar por la línea de gol, pero el peligro no había terminado.
Ese aviso esperaba dar aire a los locales. Nada más lejos de la tranquilidad que buscaba el Hércules. En una acción embarullada dentro del área, Isaac González aprovechó un balón muerto para poner el 2-2 definitivo. Aún hubo tiempo para más, y Blazic tuvo que sacar una mano milagrosa a la salida de un córner para evitar la remontada.
Beto Company se mostraba enfadado tras el encuentro: “Tengo la sensación de que si el partido dura cinco minutos más, perdemos”.
Un empate que deja malas sensaciones. Después de adelantarse en dos ocasiones, el equipo fue incapaz de cerrar el partido. El Hércules se queda en la undécima posición con 33 puntos.
El conjunto alicantino necesita empezar a sumar de tres en tres si quiere seguir luchando por los puestos de playoff. Y el calendario no ayuda: en las próximas jornadas esperan el CD Eldense, el Atlético de Madrid B y el Real Murcia CF.
