El Hércules de Alicante regresó a la senda del triunfo el pasado sábado tras imponerse por 2-0 al Betis Deportivo, en un partido marcado por el debut de Beto Company en el banquillo blanquiazul tras la destitución de Rubén Torrecilla. El encuentro, correspondiente a la jornada 13 de la Primera Federación – Grupo 2, se disputó en un Rico Pérez que volvió a vibrar con su equipo.
La semana no había sido sencilla en el entorno herculano. La mala imagen ofrecida en el derbi frente al Eldense —con derrota pese a jugar en superioridad numérica— precipitó la salida de Torrecilla y abrió un nuevo capítulo para el club. Enfrente estaba un Betis Deportivo hundido en la clasificación, colista con solo 8 puntos y una única victoria hasta la fecha.
El choque comenzó con dudas para los locales. Los primeros minutos mostraron a un Hércules impreciso y frío, incapaz de asentarse sobre el césped. Esa falta de concentración estuvo a punto de costar un gol: Destiny aprovechó un error en la salida de balón para plantarse solo ante Carlos Abad, pero su disparo se marchó por encima del larguero. Fue el aviso que necesitaban los de Beto Company.
A partir de ese momento, el equipo despertó. El técnico se hizo notar desde la banda exigiendo intensidad, y Jeremy de León comenzó a desequilibrar con sus internadas por la banda, llevando constante peligro al área del Betis Deportivo.
El primer tanto llegó en el minuto 34 tras una acción individual extraordinaria de Samu Vázquez, que se deshizo de todos los defensores que salían a su paso para regalar a Unai Ropero un balón perfecto en el corazón del área. El delantero no perdonó y firmó el 1-0, justo premio a su crecimiento en las últimas jornadas. Antes del descanso, Ropero volvería a rozar el gol, pero el portero visitante lo evitó.
Con ventaja en el marcador, el Hércules mostró una versión más vertical y dominante a medida que avanzaba el encuentro.
La segunda mitad mantuvo el mismo guion: un Hércules intenso, serio y decidido a cerrar el partido. En el minuto 58, tras la revisión del VAR, el árbitro señaló penalti por una acción en la que Bladi golpeó involuntariamente a Jeremy de León. Slavy transformó la pena máxima y anotó su primer gol con la camiseta herculana, liberando la presión que le acompañaba desde el inicio de temporada.
El 2-0 supuso la sentencia. El Hércules controló el ritmo, generó ocasiones y mostró una madurez que ilusionó al Rico Pérez, aunque faltó acierto para ampliar la ventaja.
Más allá del resultado, el debut de Beto Company dejó sensaciones positivas: un equipo más intenso, más convencido y más ordenado. La victoria supone un impulso anímico y una oportunidad para empezar a construir una dinámica positiva.
Ahora, el gran desafío está lejos de casa. El Hércules necesita empezar a sumar puntos como visitante para reafirmar su candidatura. El próximo domingo, a las 16:00 h, visita el campo del Nàstic de Tarragona con el objetivo de lograr su primer triunfo a domicilio y confirmar que esta nueva etapa va muy en serio.
