El Hércules de Alicante se enfrentará este viernes a las 19:00 horas al Atlético de Madrid B en el estadio José Rico Pérez, en el encuentro correspondiente a la séptima jornada del Grupo 2 de Primera Federación.
El conjunto alicantino atraviesa un difícil inicio de temporada y necesita reaccionar cuanto antes para revertir la situación. Con solo cuatro puntos en seis jornadas —una victoria ante el Tarazona y un empate frente al Alcorcón, ambos en el Rico Pérez—, los herculanos se sitúan en la última posición de la tabla. Los otros cuatro encuentros se han saldado con derrota: una en casa ante el Algeciras (0-1) y tres a domicilio (en Ibiza, Cartagena y Teruel), todas por idéntico resultado, 2-1.
La necesidad de sumar puntos se ha convertido en prioritaria para un equipo que busca recuperar la confianza y mantener la estabilidad de un proyecto que nació con ilusión y que, pese a los tropiezos, sigue muy vivo. Ni los más pesimistas podían imaginar un arranque así tras seis jornadas disputadas.
La temporada pasada, en la visita del filial rojiblanco al Rico Pérez, el Atlético de Madrid B se impuso por 1-2, con un gol de Janneh en el minuto 86 que selló la victoria visitante.
Esta vez, los madrileños llegan en una dinámica completamente opuesta. Tras un inicio irregular —dos empates y una derrota en las tres primeras jornadas—, el equipo dirigido por Fernando Torres ha encadenado tres triunfos consecutivos ante Real Betis B, Ibiza y Villarreal B, que le han llevado a situarse como líder del campeonato con once puntos. La racha ha reforzado la confianza y las aspiraciones de un conjunto joven y ambicioso.
El choque se presenta, por tanto, con dinámicas muy diferentes: el Atlético de Madrid B busca mantener su buena línea en la parte alta de la tabla, mientras que el Hércules afronta el reto de romper su mala racha, recuperar sensaciones y ofrecer a su afición un triunfo que devuelva la fe en el proyecto.
El técnico Rubén Torrecilla confía plenamente en su grupo: “No merecemos estar en la posición en la que estamos, y estoy seguro de que vamos a cambiar la inercia”.
Antes del encuentro, el entrenador quiso subrayar la actitud del vestuario: “Después de tanto trabajo, esta plantilla se merece la alegría. Es un grupo confiado, sano y muy competitivo”.
Pese al buen momento del rival, Torrecilla no duda en la capacidad de su equipo: “El Atlético Madrileño es un rival peligroso. Si podemos mantener nuestro nivel durante todo el encuentro, no tengo ninguna duda de que vamos a ganar”.
El Rico Pérez se prepara para una tarde de fútbol intensa, en la que la afición herculana volverá a desempeñar un papel fundamental. Su aliento y paciencia serán, una vez más, el motor que impulse al equipo. El fútbol no entiende de rachas, sino de constancia, de fe y de trabajo.
Cada partido es una oportunidad para demostrar que el escudo se defiende con orgullo, compromiso y corazón.
