El C.D. Adesavi arrancó este domingo su participación en la Liga Valenciana con un partido muy exigente frente al Lucentum en el Pabellón de Babel. Aunque el encuentro terminó con victoria local (75-72), el conjunto sanvicentero firmó una segunda mitad de gran nivel que invita al optimismo de cara a la temporada.
El choque comenzó con muchas dificultades para el Adesavi. La pista estaba resbaladiza y el fuerte bochorno reinante en el pabellón afectaba tanto al ritmo de juego como a la concentración de los jugadores. Desde el primer cuarto, las faltas personales marcaron al equipo visitante: cada penetración del Lucentum encontraba poca resistencia y, en muchos casos, terminaba con el rival en la línea de tiros libres.
A esto se sumó el gran acierto exterior de los locales. Con varias canastas de tres puntos y un ritmo ofensivo muy alto, el Lucentum logró escaparse en el marcador y cerrar el primer parcial con una ventaja importante (25-13).
El Adesavi no bajó los brazos y en el segundo cuarto mostró una mejor versión. Ajustó su intensidad defensiva y supo correr más en ataque, encontrando mejores tiros y recortando distancias poco a poco. Sin embargo, la losa del mal inicio era muy pesada, y al descanso el marcador reflejaba todavía una clara ventaja para los alicantinos (41-31).
El paso por vestuarios sentó muy bien al conjunto dirigido por Iván. El técnico sanvicentero decidió apostar por una defensa individual más sólida, minimizando las ayudas que tantas faltas habían generado en la primera mitad. El cambio fue inmediato: el Adesavi mostró mayor agresividad defensiva, dificultó los lanzamientos del rival y empezó a crecer en confianza.
Con esa energía, los visitantes comenzaron a acercarse en el marcador. El partido se volvió mucho más igualado, con intercambios de canastas y un ritmo muy intenso. Aun así, algunos errores en momentos clave impidieron que el Adesavi pudiera culminar la remontada. Especialmente dolorosa fue la falta de acierto desde la línea de personal: de los 31 tiros libres de los que dispuso, solo convirtió 19. Una diferencia que, a la postre, resultó decisiva.
El Lucentum supo apoyarse en dos jugadores fundamentales. Por un lado, José Reche firmó un encuentro sobresaliente, con 20 puntos y un impecable 10/10 desde el tiro libre, castigando cada falta cometida por los visitantes. Por otro, Joseph Michael volvió a ser determinante con su acierto exterior: tres intentos de triple y tres conversiones, muchos de ellos en los últimos segundos de posesión.
En el bando sanvicentero brilló con luz propia Samu Gálvez, máximo anotador del partido con 25 puntos. Su eficacia fue espectacular, incluyendo un pleno de 4/4 en lanzamientos de tres puntos. Además, Norberto y Aldo completaron un encuentro muy serio, aportando en ambos lados de la cancha y demostrando que el equipo tiene más armas de las que reflejó el marcador final.
El resultado final (75-72) dejó al Adesavi sin premio, pero la lectura del partido va mucho más allá del tanteo. Tras un inicio dubitativo, el equipo mostró carácter, capacidad de reacción y una notable mejoría en la segunda mitad. Si el conjunto sanvicentero logra mantener esa intensidad y mejorar en aspectos concretos como el acierto en tiros libres, estará en disposición de competir a gran nivel en la temporada que se avecina.
El debut en la Liga Valenciana sirvió, en definitiva, como un excelente banco de pruebas para seguir cogiendo ritmo y confianza. A pesar de la derrota, el Adesavi demostró que tiene margen de crecimiento y que, con el trabajo adecuado, puede aspirar a cotas más altas en el inicio de la liga.
