El pasado sábado, el Hércules San Vicente Futsal debutó en la Tercera División de fútbol sala en un exigente encuentro frente al C.F.S. Horadada, disputado en el Pabellón Municipal de Pilar de la Horadada.
El conjunto sanvicentero no partía en las mejores condiciones. Las lesiones redujeron la convocatoria a tan solo cuatro cambios en el banquillo, pero durante el calentamiento un jugador sufrió un esguince de tobillo y otro arrastraba molestias en la rodilla, dejando al equipo con únicamente dos rotaciones disponibles. Una circunstancia que, en una competición tan exigente físicamente, condicionó por completo el desarrollo del partido.
El Horadada, claro candidato al título, impuso su superioridad desde el pitido inicial. En apenas siete minutos ya dominaba 3-0, aunque Álvaro recortó distancias poco después con el 3-1. Sin embargo, el ritmo alto y la profundidad de plantilla de los locales dejaron sin opciones al Hércules.
El técnico, Miguel Ángel Pena, se vio obligado a emplear sus dos únicos cambios únicamente para dar oxígeno, sin margen para ajustar la estrategia.
La primera parte se cerró con un contundente 6-1. Tras el descanso, los locales mantuvieron el control del encuentro y continuaron ampliando su ventaja. Aun así, Antonio José e Iván consiguieron anotar para los sanvicenteros, que mostraron orgullo y carácter hasta el final pese a las adversidades. El marcador se cerró con un claro 11-3 para el Horadada.
Pese a la derrota, el Hércules San Vicente demostró ser un bloque trabajado y con personalidad. El propio míster quiso resaltar la actitud del grupo: “Lo más importante es notar que el equipo ha soportado una derrota dura y sigue fuerte. Ya hemos cambiado el chip para centrarnos en el próximo partido”.
En este sentido, Miguel Ángel Pena subrayó que el camino está claro: “El objetivo de la permanencia pasa por crecer en el trabajo día a día, disfrutar en la pista y creer en el compromiso individual y colectivo”.
