El Hércules de Alicante se encuentra en una situación complicada. Este sábado buscará revertirla en su visita al Torremolinos en el Municipal El Pozuelo. Los de Beto afrontarán esta jornada con la necesidad de acercarse a los puestos de playoff.
Las sensaciones en el entorno no son buenas. Los resultados y los líos que hay entre la afición y la directiva están dificultando cada vez más las cosas. Con la llegada de Beto el equipo adoptó un rol distinto y la afición se ilusionó. En 2026 todo ha cambiado: una victoria en siete partidos ha crispado la situación.
La jornada pasada, en el partido frente al Antequera (0-1), el equipo realizó la mejor primera mitad de las últimas semanas, pero no fue suficiente. La falta de gol sigue siendo el principal problema.
Además, los problemas con Curva Sur marcaron las horas posteriores al partido. La grada de animación se va quedando huérfana. Esto necesita una solución inmediata y todo pasa por acercar posturas entre directiva y afición.
Los últimos resultados han dejado al equipo herculano en la décima posición con 32 puntos. Está a cuatro puntos del playoff de ascenso, aunque con un partido más, y a cinco del descenso, que marca precisamente su rival esta semana, el Torremolinos, que cuenta con dos partidos menos.
El equipo local llega a este partido tras caer en casa del Algeciras en su último encuentro (1-0). Ha sumado cuatro puntos de los últimos nueve disputados. Sus números como local son ilusionantes: ocho puntos de los últimos quince en el Estadio Municipal El Pozuelo.
Los herculanos han conseguido mejorar su rendimiento como visitantes con la llegada de Beto Company. Antes de su llegada únicamente habían sumado un punto fuera de casa. Desde entonces, cinco empates y una victoria les permiten no conocer la derrota como visitantes en la era Beto.
Rafa de Palmas, actualmente en el Teruel, fue el encargado de darle los tres puntos al Hércules en el partido de ida. Los de Beto Company tuvieron que remontar un 0-1, con el gol definitivo en el minuto 93. Además, jugaron más de 60 minutos con un jugador más.
El duelo de este sábado puede marcar el rumbo inmediato del equipo. En un momento de dudas y tensión, el Hércules necesita algo más que tres puntos: necesita recuperar sensaciones, confianza y conexión con su gente.
