El Sporting Alcoi Erum cayó este fin de semana en su visita al Pabellón José Caballero ante el CP Alcobendas, en un vibrante duelo correspondiente a la 7ª jornada de la OK Liga Plata Sur.
El conjunto dirigido por Pere Cañellas llegaba al encuentro con la firme intención de pasar página tras la derrota sufrida la semana anterior en casa. Con ilusión y trabajo buscaban sumar su tercera victoria —todas a domicilio— y mantener la buena imagen mostrada durante este inicio de temporada.
Hasta la fecha, el equipo había demostrado un gran rendimiento como visitante, superando a rivales de alto nivel como Alcorcón o Girona, gracias a un juego sólido, combinando un ataque dinámico con una defensa muy trabajada que sorprendió a varios conjuntos en las primeras jornadas.
Para este duelo, Cañellas apostó por Manuel Ocaña en el quinteto inicial, aprovechando su envergadura para dominar en zonas interiores y generar mayor profundidad ofensiva. El cinco inicial lo completaron Manu Monje, Javier Alós, Martí Portela y Vicent Martí.
El encuentro arrancó con un ritmo altísimo. Ambos equipos buscaban adelantarse con transiciones rápidas y ataques verticales. Sin embargo, el Sporting no terminaba de encontrarse cómodo con la bola —más rápida y con mayor bote de lo habitual—, una situación que se prolongó casi hasta el descanso.
El Alcobendas aprovechó esta incomodidad para golpear primero: en el minuto 14, Sergio Alegre ponía el 1-0 tras un rechace, y en el 20, Minaya ampliaba distancias en el segundo palo culminando un veloz contragolpe. El Sporting respondió con dos ocasiones claras de Martí Portela y Javier Alós, pero el guardameta local desbarató ambas acciones. En la transición posterior, Pol Cabré hacía el 3-0 antes del descanso.
En la charla del intermedio, el cuerpo técnico trató de reajustar aspectos tácticos y recuperar sensaciones. Y la reacción no tardó: a los 45 segundos de la reanudación, Martí Portela firmaba un auténtico golazo desde media distancia que llenó de energía al equipo y reavivó la esperanza de remontada.
Los alcoyanos comenzaron a creer, recuperaron intensidad y generaron llegadas, aunque sin concretar en los metros finales. Manuel Monje, firme bajo palos, detuvo una directa que reforzó aún más el ánimo del grupo.
Sin embargo, cuando mejor estaba el Sporting, Alonso puso el 4-1 en el minuto 38 y, ya con el equipo volcado en ataque, Enric y Minaya sentenciaron con dos contragolpes más (6-1). El Alcobendas castigó con eficacia los espacios que dejaban los alcoyanos en busca del milagro.
El deporte son dinámicas. Ahora han llegado dos derrotas consecutivas, pero este equipo ha demostrado que sabe competir y que juntos es más fuerte. Ayer también ganaron algo importante: continuidad en el compromiso, unión y ambición.
Porque cuando un vestuario es una familia, todo se supera antes. Y este Sporting lo es. Porque un equipo compite; una familia se sostiene. Y el Sporting es una familia.
Ahora toca levantarse, trabajar y recuperar la sonrisa. El próximo partido será el sábado 13 de diciembre, en el Francisco Laporta, ante Igualada. Nueva oportunidad para demostrar que el espíritu del Sporting sigue más vivo que nunca.
