Este domingo, a las 16:00 horas, el Hércules de Alicante visitará el Nou Estadi Costa Daurada para medirse al Nàstic de Tarragona en la decimocuarta jornada del Grupo 2 de Primera Federación. El encuentro se presenta como un duelo clave para dos equipos que necesitan sumar para mantenerse cerca de la zona noble de la clasificación.
El Hércules llega a Tarragona reforzado en lo anímico tras el estreno triunfal de Beto Company en el banquillo blanquiazul. El técnico alicantino devolvió la ilusión a la afición con una propuesta valiente el pasado fin de semana frente al Betis Deportivo, donde el equipo mostró una actitud renovada: presión alta, circulación fluida de balón y una intensidad que hacía varias semanas no se veía sobre el césped del Rico Pérez. La victoria ante el filial verdiblanco ha supuesto un soplo de aire fresco para el vestuario, que aspira a mantener esa línea competitiva.
Sin embargo, el gran reto del Hércules continúa siendo el rendimiento a domicilio. Los alicantinos todavía no conocen la victoria lejos de su estadio en lo que va de temporada y tan solo han sumado un punto como visitantes. Una situación preocupante para un club que tiene como objetivo pelear por el ascenso y que necesita mejorar de forma urgente sus registros fuera de casa si quiere mantenerse en la lucha con los equipos de arriba. La última victoria liguera del Hércules lejos del Rico Pérez se remonta a la campaña pasada, un dato que Beto Company confía en cambiar cuanto antes.
Por su parte, el Nàstic afronta el choque en la décima posición con 18 puntos. El conjunto catalán, uno de los habituales aspirantes al ascenso, no pasa por su mejor momento deportivo. En los últimos cinco encuentros, los granas solo han logrado sumar cuatro puntos, lo que les ha hecho caer puestos en la tabla. No obstante, el Nou Estadi Costa Daurada continúa siendo un escenario complicado para cualquier rival y el equipo de Dani Vidal buscará apoyarse en su afición para reencontrarse con la victoria.
Se espera un partido intenso y de máxima exigencia. El Hércules quiere consolidar el efecto del cambio en el banquillo y romper la mala dinámica como visitante, mientras que el Nàstic tratará de reaccionar para no perder de vista los puestos de promoción. Con dos equipos necesitados y con objetivos ambiciosos, el choque en Tarragona promete emociones fuertes y un pulso decisivo para el futuro inmediato de ambos conjuntos.
