El Horneo EÓN Alicante firmó este sábado uno de sus partidos más completos de la temporada pese a caer por la mínima (32–33) ante un Bidasoa Irún con solera europea. El Pitiu Rochel, convertido en un auténtico fortín desde el inicio, empujó sin descanso a un equipo alicantino que mostró de nuevo su carácter y su renovada identidad bajo las órdenes de Roi Sánchez.
Desde el pitido inicial, ambos conjuntos ofrecieron un duelo vibrante, intenso y de gran ritmo. Aunque la clasificación separa ampliamente a EÓN y Bidasoa, esa distancia nunca se reflejó sobre la pista. James Parker lideró el ataque local en los primeros compases, mientras que la defensa alicantina se multiplicó para frenar las embestidas de los de Álex Mozas.
Máxima igualdad antes del descanso
A falta de ocho minutos para el intermedio, Borja Méndez culminó la remontada local, pero Bidasoa respondió de inmediato para recuperar la iniciativa. El conjunto irundarra llegó al descanso por delante (17–18) tras un último tanto en el límite del cronómetro, en un primer acto donde la igualdad fue la tónica dominante.
Bidasoa toma ventaja, pero el EÓN no se rinde
La segunda parte comenzó con la misma electricidad, aunque con un Bidasoa más efectivo de cara a portería. El EÓN se vio obligado a remar contracorriente, lastrado por la falta de acierto en varios lanzamientos. El 24–27 encendió las alarmas, pero la reacción local no tardó en llegar.
Roberto Domenech sostuvo al equipo con intervenciones decisivas —incluyendo tres paradas de siete metros— mientras Edu Escobedo e Iván Montoya mantenían viva la esperanza. James Parker volvió a aparecer para reducir la desventaja a dos tantos cuando el reloj se acercaba al minuto 50.
Final de infarto en el Pitiu
Con un Pitiu Rochel volcado, Lautaro Robledo puso el 30–31 a cinco minutos del final, dando paso a un intercambio frenético de goles. Ander Torriko asumió galones en el tramo decisivo, respondiendo una y otra vez a los tantos visitantes para mantener al EÓN en la pelea hasta el último minuto.
Con 32–33 y el tiempo cumplido, los alicantinos dispusieron de un lanzamiento franco para forzar el empate. Borragán ejecutó el lanzamiento, pero el portero rival frustró la última bala de un EÓN que se vació en la pista y puso contra las cuerdas a uno de los equipos más potentes de Europa.
Clasificación y próxima jornada
A la espera de los resultados del domingo, el Horneo EÓN Alicante se sitúa duodécimo con 6 puntos. La próxima cita será el sábado 29 de noviembre ante el Caserío Ciudad Real en el Quijote Arena, correspondiente a la undécima jornada de la Liga ASOBAL.
Acto previo: homenaje del 25N
Antes del inicio del encuentro, se guardó un minuto de silencio en memoria de las mujeres asesinadas por violencia machista. El gesto, acompañado de una pancarta conmemorativa, forma parte de la campaña del 25N promovida por ASOBAL, el Consejo Superior de Deportes y el Ministerio de Igualdad.
ACTA OFICIAL:
HORNEO EÓN ALICANTE (29): Flavio Wick, Iván Montoya (4), Javier Borragán (2), Borja Méndez (1), Pepe Oliver, Ander Torriko (6), Fabio Teixeir (3), Roberto Domench, Augusto Moreno, Lautaro Robledo (5), Eduardo Escobedo (3), Xabier Barreto, James Parker (6), Javi Rodríguez, Aaron Gutiérrez (2), Darko Dimitrievski.
IRUDEK BIDASOA IRUN (33): Iñaki Cavero (3), Xavi Tua (5), Marko Jevtic (4), Iñaki Peciña, Xavier González (1), Eneko Furundarena (1), Esteban Salinas (3), Rodrigo Salinas (4), Alexandre Raix, Piotr Milczarski (9), Matheus Da Silva, Daniel García (1), Jakub Skrzyniarz, Nacho Vallés (2), Leo Maciel.
PARCIALES: 2-4, 4-7, 9-10, 12-12, 14-15, 17-18. Segunda parte: 20-22, 24-26, 27-29, 30-31, 32-33.
