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El Atlético San Vicente consolida su crecimiento gracias al trabajo colectivo

La preparación física y mental, junto al trabajo semanal, impulsan a las sanvicenteras a sumar un punto heroico tras rozar la remontada en el último suspiro

El equipo femenino del Club Atlético San Vicente Hockey afrontaba un fin de semana decisivo en la División de Honor B femenina (fase 2). Las jugadoras sanvicenteras disputaban de manera consecutiva las jornadas 10 y 11 en las instalaciones de la Universidad de Alicante, dos partidos fundamentales para medir su evolución, su competitividad y el trabajo semanal que el equipo viene realizando.

 

Sábado: esfuerzo sin premio ante el Real Grupo de Cultura Covadonga

 

El primer encuentro, frente al Real Grupo de Cultura Covadonga —sexto clasificado—, no comenzó de la mejor manera. En el primer minuto, un penalti córner transformado por Diana Geijo puso por delante a las visitantes (0-1). El Atlético San Vicente, incómodo sobre el césped, no lograba desplegar su juego habitual.

 

En el segundo cuarto, la insistencia y competitividad del conjunto local tuvo recompensa: Paula Pérez igualó el marcador, también desde un penalti córner (1-1). Sin embargo, el tercer cuarto fue determinante. Covadonga aprovechó dos acciones —otro penalti córner de Geijo (1-2) y una jugada colectiva justo antes del final del cuarto (1-3)— para ampliar la ventaja.

 

Aun así, el Atlético San Vicente no se rindió. En el minuto 47, Antonella Olivieri recortó distancias con una gran acción individual (2-3), reflejo de la unión, esfuerzo y capacidad de lucha del equipo. Las sanvicenteras tuvieron opciones de sacar algo positivo, pero Covadonga sentenció con dos tantos en los minutos finales: un nuevo penalti córner (2-4) y un penalti stroke (2-5).

 

A pesar del resultado, el equipo llegó vivo hasta los últimos minutos, demostrando competitividad y espíritu de trabajo. La entrenadora, Paola, lo resumió con claridad: “Nos fuimos del partido en los primeros minutos y ya no volvimos, pero aun así llegamos al final a un solo gol. No fue una derrota dura”.

 

Domingo: actitud, fe y una remontada que vale oro

 

Apenas 24 horas después, el Atlético San Vicente se enfrentó al C.H. San Fernando, colista de la competición. El equipo salió al campo decidido a imponer su juego y demostrar la preparación física y mental trabajada durante la semana. Pero en el minuto 6 llegó el primer golpe: Ainhoa de Gomar adelantó al conjunto visitante tras una excelente acción colectiva.

 

Pese al contratiempo, las sanvicenteras dominaron el primer cuarto y generaron varias ocasiones. El guión se repitió en el segundo y tercer cuarto: control, ocasiones… pero sin acierto de cara al gol.

 

Cuando más apretaba el conjunto local, en el minuto 47, San Fernando marcó el segundo tanto por medio de María de Gomar. El 0-2 parecía un castigo excesivo para lo visto en el campo. Pero el Atlético San Vicente no bajó los brazos. La preparación mental y el carácter competitivo del grupo emergieron cuando más falta hacía.

 

En el minuto 51, tras una gran jugada colectiva, Isabel Pérez recortó distancias (1-2). Ese gol activó al equipo, que se lanzó sin reservas al ataque en un auténtico acoso final.


En el último minuto, el esfuerzo y la insistencia tuvieron premio: penalti stroke a favor y, nuevamente, Isabel Pérez no falló. Su gol (2-2) desató la euforia y certificó una remontada que refuerza al grupo de manera extraordinaria.

 

La entrenadora Paola se mostró emocionada por la actitud del equipo: “Han sacado la garra. Se han puesto 2-0 abajo en el último cuarto y lo han sacado. Eso es actitud, orgullo, amor. Es un punto muy importante para su refuerzo mental. En 8 minutos hemos hecho el trabajo de 60”.

 

Aun así, lamentó no haber tenido un minuto más para culminar la remontada: “Hemos tenido situaciones para ganar. La cabeza ya sabe que es posible. Dominaremos los partidos de otra forma”.

 

Paola insistió en la importancia del acierto: “Hay que tener paciencia en el área y lo demás llegará. Hoy han visto que pueden llegar”.

 

El Atlético San Vicente demostró que no negocia el esfuerzo ni la entrega, que el trabajo semanal se ve reflejado sobre el campo y que la unión del grupo, junto con su preparación física y mental, les permite competir y remontar incluso en los momentos más difíciles.

 

Este fin de semana confirma que el equipo no solo compite: cree, lucha y crece. Y promete dar muchas alegrías a la afición sanvicentera.