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El Hércules vence con orgullo y corazón, pero pierde a Soldevilla

Los alicantinos logran una victoria crucial ante el Villarreal B tras 50 días sin ganar, en un partido marcado por la garra del equipo y la grave lesión de su goleador

El Hércules de Alicante volvió a sonreír en el José Rico Pérez. Tras un inicio de temporada complicado, el conjunto blanquiazul consiguió una victoria tan merecida como necesaria ante el Villarreal B (2-1) en la octava jornada del Grupo 2 de Primera Federación. Sin embargo, la alegría quedó empañada por la grave lesión de Soldevilla, héroe de la tarde con sus dos goles, que tuvo que abandonar el terreno de juego entre lágrimas tras sufrir una lesión en la rodilla izquierda.

 

Después de cinco jornadas sin conocer la victoria —la última se remontaba a la primera fecha del campeonato ante el Tarazona—, el Hércules necesitaba con urgencia un resultado que sirviera de punto de inflexión. Y lo consiguió. El Rico Pérez volvió a celebrar un triunfo 50 días después, en un ambiente de alivio, emoción y esperanza.

 

El encuentro comenzó con equilibrio. Ambos equipos buscaron el control del balón, aunque fue el Hércules quien mostró una mayor determinación ofensiva. Pese a ello, las ocasiones claras escasearon: un par de centros que no encontraron rematador y un intento de Soldevilla tras un contragolpe conducido por Unai Ropero fueron las más destacadas. El Villarreal B, fiel a su estilo, también inquietó con rápidas transiciones.

 

En el minuto 25, un error en salida de balón costó caro a los locales: Diatta culminó una contra perfecta para adelantar al filial amarillo (0-1). Pero el Hércules no tardó en reaccionar. Apenas seis minutos después, en el 31’, un centro lateral no fue despejado por la defensa visitante y Soldevilla, atento y oportuno, empujó el balón al fondo de la red para firmar el empate (1-1). El gol dio alas al equipo alicantino, que terminó la primera mitad dominando y rozando el segundo tanto con una ocasión muy clara de Javi Jiménez.

 

En la segunda parte, el Villarreal B dio un paso al frente, pero el Hércules supo mantener la calma y la concentración defensiva, evitando errores de otros partidos. En el minuto 65, Torrecilla movió el banquillo con un triple cambio —Bolo, Ben Hamed y Fran Sol— que refrescó al equipo y reforzó todas las líneas.

 

El esfuerzo tuvo recompensa. En el minuto 82, una gran combinación entre Javi Jiménez y Aranda terminó con un pase filtrado para Soldevilla, que definió con clase ante el portero rival para firmar el 2-1 definitivo. El estadio estalló de alegría y los jugadores corrieron a abrazar a su entrenador, un gesto que reflejó la unión y compromiso de la plantilla con su técnico.

 

Pero el fútbol, una vez más, mostró su cara más amarga. En los minutos finales, Soldevilla, héroe del partido, cayó al suelo tras una acción fortuita en la que un rival se le precipitó sobre la pierna izquierda. El delantero tuvo que ser retirado en camilla, visiblemente afectado, ante el aplauso y el ánimo de una afición que pasó del júbilo a la preocupación en segundos.


Pocas horas después, el club confirmó la peor noticia: rotura del ligamento cruzado anterior con afectación del menisco. Una lesión que lo mantendrá varios meses alejado de los terrenos de juego.

 

El técnico Rubén Torrecilla lamentó la situación, pero también quiso resaltar el espíritu de su equipo:“Hemos sido justos merecedores de la victoria, minimizando las virtudes de un gran rival. Las grandes familias se forjan en la adversidad. Tenemos que seguir trabajando y creyendo en lo que hacemos. Esto es solo el principio”, señaló con emoción.

 

Más allá del resultado, el partido deja una lectura emocional: el Hércules necesitaba ganar para recuperar la confianza, reavivar la ilusión de su afición y demostrar que el Rico Pérez vuelve a ser un fortín. El equipo, empujado por su público, respondió con actitud, carácter y fe, en una tarde en la que se reencontró con su esencia.

 

La competición continúa este miércoles, cuando el Hércules dispute en casa el partido aplazado de la séptima jornada, suspendido por la DANA. Una nueva oportunidad para consolidar su reacción y dedicarle la victoria a Soldevilla, símbolo del coraje herculano.

 

El Hércules vuelve a creer. La victoria llegó, pero el corazón del equipo late por su compañero. Fuerza, Solde.