El Atlético San Vicente Hockey afrontó un fin de semana determinante en la División de Honor B masculina, con una doble jornada fuera de casa que dejó sensaciones positivas y la certeza de que el equipo está cada vez más cerca de lograr los resultados que merece.
Tras un inicio de temporada complicado, el conjunto alicantino viajaba con la ilusión de reencontrarse con la victoria. Hasta el momento, los sanvicenteros sumaban un solo punto tras cuatro jornadas: un meritorio empate 4-4 en su debut ante el HC Sant Cugat y tres derrotas posteriores, dos de ellas ajustadas ante Vallès Esportiu (4-3) y Club Hockey Madrid-Las Rozas (0-3), y otra más amplia frente al Real Sociedad 1927 (0-6).
El sábado 11 a las 16:00 horas, los verdiblancos se midieron al Iluro HC, colista de la tabla. Desde el pitido inicial, el Atlético San Vicente controló el encuentro, generando numerosas ocasiones y mostrando una gran solidez como bloque. Sin embargo, la falta de acierto en los metros finales volvió a pasar factura. En el minuto 20, un penalti córner permitió al Iluro adelantarse, pero el equipo sanvicentero no bajó los brazos. La recompensa llegó en el minuto 37: tras una gran jugada colectiva, Aarón Montejo firmó el empate con un disparo preciso que devolvía la esperanza. Cuando el partido parecía encaminado al reparto de puntos, un nuevo penalti córner en el minuto 49 dio al conjunto local el 2-1 definitivo. Un desenlace cruel para un San Vicente que mereció mucho más.
Apenas 24 horas después, los alicantinos volvían al campo para enfrentarse al Línia 22 Stern Motor, un rival asentado en la zona media de la clasificación. Pese al desgaste físico del día anterior, el Atlético San Vicente salió decidido a luchar por un resultado positivo. El encuentro fue intenso, con alternancia en la posesión y una gran igualdad en el juego. Las mejores ocasiones, una vez más, fueron para los sanvicenteros, pero el gol se resistía. En el último cuarto, el conjunto catalán logró adelantarse (1-0), aunque el espíritu indomable del Atlético San Vicente no tardó en responder: en el minuto 52, José Manuel Sabater aprovechó un penalti córner para empatar el duelo (1-1). El marcador ya no se movió, y el reparto de puntos hizo justicia al esfuerzo de ambos equipos.
El fin de semana se cerró con una derrota y un empate, pero también con una clara sensación de avance. El Atlético San Vicente mostró solidez, compromiso y una identidad de juego cada vez más definida. Son detalles los que separan al equipo de sumar de tres en tres, pero las bases están puestas para que las victorias lleguen pronto.
El técnico, Hugo, valoró el trabajo de sus jugadores y la evolución del grupo:“Tenemos muchas ganas de que llegue el partido del fin de semana en Bilbao. Aunque los resultados de esta doble jornada no fueron los esperados, se notó una mejoría en la actitud y en el juego. Los chicos saben que este es el camino que debemos seguir para lograr la victoria”.
Y ese camino, marcado por la entrega, la unión y el esfuerzo colectivo, es el que está consolidando el crecimiento del equipo. Cada partido deja señales de progreso y la convicción de que este grupo nunca se rinde.
El trabajo está dando frutos, y las victorias llegarán.
