El Betis Florida continúa buscando esa primera victoria que tanto ansía su afición. En el Campo Municipal de Babel, los verdiblancos volvieron a caer, esta vez por 1-4 ante el Campello, en un duelo marcado por la intensidad, la mala fortuna y la falta de acierto en los momentos clave.
El arranque no pudo ser más cruel. Apenas se habían asentado los equipos cuando, tras un mal despeje, el balón cayó a pies de Asier, viejo conocido de la parroquia bética. Con un pase medido, habilitó a Álex, que firmó el 0-1 y silenció a la grada local.
Lejos de rendirse, el Betis dio un paso adelante. La presión aumentó y el equipo comenzó a generar peligro. José Gregorio acarició el empate con un libre directo que rozó el palo. Poco después, el mismo jugador se plantó en el área y obligó al meta visitante a intervenir con una parada que terminó estrellando el balón en el poste. La grada rugía, soñando con el empate que no llegaba.
Pero el destino fue esquivo. En el minuto 42, una cesión desafortunada de Alejandro Sevilla acabó en la red propia, un mazazo durísimo que puso el 0-2 y mandó el partido cuesta arriba al descanso.
Lejos de venirse abajo, el Betis regresó con fe. Sin embargo, el fútbol volvió a golpear pronto: a balón parado, Pablo Martínez apareció libre de marca y firmó el 0-3 en el 48. La afición, que no dejó de alentar, empujó a los suyos. Javier incluso llegó a anotar un golazo de volea, pero el asistente levantó el banderín para anular la jugada.
La recompensa, merecida, llegó al final. En el minuto 86, Izan puso un córner perfecto para que Juanfran recortara distancias con el 1-3, devolviendo la ilusión a las gradas. Con el Betis lanzado al ataque, el Campello aprovechó un contragolpe para cerrar el partido con el definitivo 1-4.
Dura derrota, sí, pero también muestra de carácter de un equipo que nunca baja los brazos. El Betis Florida no encuentra la victoria, pero sigue luchando, empujado por una afición que se merece una alegría.
La próxima cita será este sábado a las 16:45 frente a La Murada, una nueva oportunidad para demostrar que este equipo aún tiene mucho que decir en la competición.
