Todo trabajo tiene su recompensa y en el mundo del deporte más aún, y Dani Mérida acaba de cobrarla. El capitán David Ferrer le ha convocado para disputar la eliminatoria de la Copa Davis ante Chile, los próximos 19 y 20 de septiembre en el Parque Estadio Nacional de Santiago, en busca de entrar en esa Final 8 de Bolonia. La llamada corona la gran temporada que está realizando en las pistas del circuito.
Mérida junto a Rafael Jodar lideran un equipo que sueña con seguir pasando rondas y luchar por levantar la ensaladera. Martín Landaluce, Jaume Munar y Pedro Martínez completan el equipo español.
El jugador de Montemar debuta con la selección española, tras realizar una temporada brillante en la que ha logrado asentarse en el TOP-40 mundial ATP. Además, este año ha sumado su primer título ATP en el torneo ATP 250 de Umag y otra final que tuvo cerca el título en Bucarest.
«Para mí es un sueño jugar la Copa Davis porque la he visto tantas veces de pequeño y poder estar ahí, con el equipo, la verdad es que un sueño», comentaba el tenista madrileño.
Mérida valoraba su temporada: «El año está yendo muy bien, estoy muy motivado haciendo buenos torneos, y con ganas de lo que queda».
Ante la baja de Carlos Alcaraz, Jodar y Mérida cogen los galones de esta selección. Ambos tenistas ya han demostrado que son capaces de jugar ante cualquier jugador con un nivel muy alto.
Los españoles deberán tener madurez y control al tener que jugar fuera de España, en Chile, ante una afición que vive mucho la Davis y que apretará las gradas desde el primer punto. Además, Chile cuenta con Alejandro Tabilo, dentro del TOP-40, junto a Nicolás Jarry y Cristian Garín, ambos con la experiencia necesaria para defender la camiseta de su país.
Mérida acumula buenas semanas en el circuito, llegando a los cuartos de final del Masters 1000 de Montreal y a la tercera ronda de Cincinnati tras caer ante Fritz en dos sets.
El reto para España es claro: ganar fuera de casa, en Santiago y con la grada en contra, para seguir vivos en la carrera hacia esa Final 8 de Bolonia. Antes de eso, el pupilo de Israel Sevilla tiene una cita pendiente en el calendario: el último Grand Slam del año, el US Open, donde ya se encuentra volcado en su preparación.