El pasado viernes, el Castellón se llevó el Trofeo Ciudad de Alicante en la tanda de penaltis, en un partido con pocas ocasiones y poco ritmo, propio de las fechas en las que nos encontramos.
El equipo de Beto Company volvía al templo herculano, el Rico Pérez, después de su último partido ante el Nàstic en la última jornada de liga (1-1). Company buscaba mostrarle a la afición una versión mejorada del equipo en su presentación con las nuevas incorporaciones de la plantilla.
Carlos Abad, Samu Vázquez, Javi Rentero, Javi Jiménez y Andy Escudero fueron los únicos titulares que se mantienen respecto a la primera temporada del técnico valenciano en el banquillo. Yago Cantero fue el encargado de acompañar a Rentero, Fidalgo y Manu Rico dirigieron el medio, y en la delantera jugaron Víctor Narro, Álex Jiménez y Antoñín.
Durante la primera mitad, los herculanos no acabaron de ser intensos como buscaba el técnico local. Los acercamientos llegaban al contragolpe, aprovechando las pérdidas de los castellonenses, sin que hubiera un control claro del medio de campo alicantino.
Los de Pablo Hernández dispusieron de más ocasiones para adelantarse en el marcador, en especial con una de las primeras oportunidades del partido, que se iba a estrellar en el poste. El partido se marchaba al descanso con empate (0-0).
En la segunda mitad el equipo mejoró. Los cambios refrescaron al Hércules y se pudo ver un equipo con más intención que en la primera parte. Mehdi, Ben Hammed y Guti se encargaron de desatascar la circulación que no había funcionado antes del descanso. Sin embargo, los delanteros no acababan de encontrar puerta.
La nota negativa de la segunda mitad fueron las dos lesiones del conjunto alicantino: Andy Escudero se tiraba al suelo en el minuto 53 por molestias y, diez minutos más tarde, Obeng, que había entrado por él, tenía que ser sustituido con lo que parecía una lesión muscular.
Ya en el tramo final, Antoñín tuvo una clara ocasión de peligro con un disparo desde la banda izquierda, que el portero castellonense detuvo sin problemas. Ben Hammed fue expulsado a dos minutos del final por doble amarilla, y los herculanos no acabaron contentos con el arbitraje.
Guti, máximo goleador de la pretemporada, pudo darle el trofeo a los suyos, pero eligió mal: en vez de buscar el disparo, buscó el pase a un compañero.
El Trofeo Ciudad de Alicante se decidió desde los once metros. Blazic, que desde su entrada había frenado a los castellonenses con un mano a mano sobre Nieto, detuvo dos penaltis en una tanda larga. David López pudo darle el trofeo al Hércules, pero erró. La tanda siguió hasta que Galvañ, a lo “panenka”, estrelló el balón en el travesaño.
Antoñín fue elegido mejor jugador del partido por la Asociación de la Prensa.
Próxima parada del conjunto blanquiazul, Alcoy.