Alicante amaneció hoy con una sorpresa: Carlos Alcaraz entrenaba en las pistas del Club Arena de Playa de San Juan. Nadie lo había anunciado. La noticia corrió por los grupos de WhatsApp y un centenar de aficionados se acercó en busca de foto o autógrafo.
Alcaraz está en la recta final de su recuperación antes de volver al circuito el 13 de agosto en el Masters 1000 de Cincinnati, tras la lesión en la muñeca derecha que sufrió el pasado abril en el Conde de Godó. Fue, además, el único entrenamiento que hizo en la provincia antes de viajar a Estados Unidos.
Alicante fue su segunda casa durante los años en que entrenó con Juan Carlos Ferrero en Villena, aunque desde la ruptura de esa relación el año pasado ya no trabaja allí de forma continuada. Aun así, el vínculo con la zona se mantiene, y esta vez ha elegido el Club Arena, en la Playa de San Juan, para coger ritmo antes del viaje.
El club cuenta con tres pistas duras, una superficie parecida a la que le espera en Estados Unidos.
Tras varios meses sin competir, Alcaraz ha recuperado hoy el puesto 2 del ránking ATP, aunque podría volver a perderlo si Alexander Zverev gana su partido de debut en el Masters 1000
Salvo sorpresa, los aficionados alicantinos no volverán a verlo de cerca hasta que el circuito regrese a España. Alcaraz viaja ya rumbo a Cincinnati, donde arrancará su temporada sobre pista dura casi cuatro meses después de su última competición oficial. de Montreal.
Cincinnati es la antesala del último Grand Slam del año, el US Open, torneo al que llega tras perderse Roland Garros y Wimbledon por la lesión. Alcaraz defiende título tanto en Cincinnati como en Nueva York, así que hay mucho en juego en esta gira americana.
Su entorno es consciente de la dificultad de defender esos puntos viniendo de una lesión tan larga. El objetivo real está más adelante: llegar con ritmo de competición a las ATP Finals de Turín, donde también defiende final.