HLA Alicante dio un paso firme fuera de casa en un momento clave de la temporada. El equipo de Rubén Perelló se impuso por 74-82 a Grupo Alega Cantabria en el Vicente Trueba en un partido serio y con control durante prácticamente los 40 minutos.
Una victoria que, además, tiene reflejo directo en la clasificación. Los alicantinos se sitúan en la octava posición con 44 puntos, la última que da acceso al playoff, y siguen dependiendo de sí mismos en este tramo final.
El arranque marcó el partido. Alicante salió con ritmo, agresivo en defensa y con claridad en ataque. Eddy Polanco lideró desde el inicio y el equipo encontró buenas situaciones ofensivas con continuidad. El 17-23 del primer cuarto reflejaba ese mejor inicio visitante.
El guion se mantuvo antes del descanso. Sin romper el encuentro, HLA Alicante supo sostener su ventaja. Kevin Larsen y Mike Torres aportaron equilibrio en ataque, mientras que el equipo mantuvo el nivel defensivo. El 34-41 al descanso confirmaba que los de Perelló estaban cómodos en el partido.
Tras la reanudación, Grupo Alega Cantabria intentó meterse de nuevo en el encuentro, pero Alicante respondió con solidez. Sin hacer ruido, fue manteniendo su ventaja con un juego práctico, especialmente desde la pintura. El tercer cuarto se cerró con 53-61, dejando el partido bien encarrilado.
En el último periodo, los locales amagaron con reducir diferencias, pero sin llegar a comprometer el resultado. Alicante gestionó bien sus posesiones y evitó errores en los momentos clave. El empate en el parcial (21-21) fue suficiente para asegurar una victoria trabajada.
El dominio del rebote (45 por 34) volvió a ser determinante, al igual que la producción en la pintura. Además, el equipo mostró una buena distribución ofensiva, con varios jugadores aportando en anotación.
Polanco fue el máximo anotador con 22 puntos, pero el equipo volvió a responder de forma coral. Larsen, Torres, Hollanders y Jordá sumaron en momentos importantes para sostener la ventaja.
HLA Alicante suma así un triunfo clave que le permite seguir en puestos de playoff y afrontar las últimas jornadas con margen, pero sin margen de error.
