El Palau d’Esports l’Illa de Benidorm volverá a latir este sábado con balonmano del importante. Más de dos meses después de su último encuentro como local, el Balonmano Servigroup Benidorm regresa a su pista para disputar un partido clave en sus aspiraciones de la temporada. Será a las 18:00 horas, frente al Blendio Sinfín cántabro, en un duelo correspondiente a la jornada 22 de la División de Honor Plata que puede marcar el rumbo del tramo final del campeonato.
El conjunto benidormense afronta la cita en un momento de renovada confianza tras la victoria lograda el pasado fin de semana en la pista del Barça B, un triunfo que sirvió para reforzar la moral del equipo y confirmar una evidente mejoría en su juego. Ahora, el reto pasa por trasladar esas buenas sensaciones ante su afición, un factor que desde el club consideran determinante para afrontar un calendario cada vez más exigente.
La competición entra en su fase decisiva. Restan nueve jornadas para el final de la fase regular —diez partidos en el caso del Benidorm, que aún tiene pendiente el encuentro aplazado frente al Burgos— y la igualdad en la zona alta de la clasificación mantiene la tensión al máximo. Las diferencias entre los equipos que aspiran al play-off de ascenso son mínimas, por lo que cada punto adquiere un valor incalculable. Un triunfo este sábado permitiría a los de Alejandro Cutanda consolidarse en la pelea y dar un paso importante hacia los puestos que dan acceso a la lucha por subir de categoría.
El precedente invita al optimismo para los locales. En el encuentro disputado el pasado mes de octubre en La Albericia, el Benidorm logró imponerse al conjunto cántabro, un resultado que ahora buscará repetir aprovechando el apoyo del público del Palau. Además, una nueva victoria podría dejar al Blendio Sinfín prácticamente sin opciones reales de engancharse a la pelea por el ascenso.
Blendio Sinfín, sin embargo, llegará con la necesidad de reaccionar tras caer por la mínima la pasada jornada ante Agustinos (28-27). Ese resultado prolonga la irregularidad mostrada por los cántabros en las últimas semanas, una dinámica similar a la que también ha atravesado el equipo alicantino durante el curso.
Con ambos conjuntos obligados a sumar y con el margen de error cada vez más reducido, el encuentro promete intensidad y emoción. El regreso del balonmano al Palau no será un partido más: será una prueba de carácter para un Benidorm que quiere convertir su casa en el impulso definitivo hacia el objetivo del ascenso.
